Con la NFL nunca se sabe, lo que parecĂa una semana de impĂĄs, una jornada de transiciĂłn, acabĂł convirtiĂ©ndose en una de las fechas mĂĄs emocionantes, igualadas y, en ciertos casos, relevantes de lo que llevamos de temporada. En la Conferencia Americana se destacan definitivamente Chiefs, Bils y Texans, que aĂșn sin llegar al ecuador de la temporada, tienen sus divisiones completamente encarriladas; mientras, los Steelers aprovechan otro traspiĂ© de los Ravens para recuperar el trono del norte. Al mismo tiempo, Jets, Bengals y Dolphins estĂĄn muy lejos del lugar que pretendĂan ocupar y sus aspiraciones de Playoffs estĂĄn completamente en jaque. Probablemente, dos de los tres equipos que parecĂan candidatos muy sĂłlidos a llegar a la postemporada, se quedarĂĄn fuera⊠Y cuidado que no sean todos ellos los que se queden sin el premio de la lucha por el anillo.
En la Nacional los Lions se han destacado por encima del resto y parecen el candidato mĂĄs sĂłlido, por detrĂĄs Commanders, Packers y un nuevo invitado a la fiesta, los Eagles, se postulan como los principales aspirantes. Atlanta cada semana juega mejor y se destaca en el Sur, mientras la NFC Oeste podrĂa pasar a llamarse el salvaje Oeste, con los cuatro equipos en un puño, los Cardinals como nuevos lĂderes, los 49ers tomando aire, los Rams volviendo a la vida y dejando claro que no hay que descartarlos⊠mientras los Seahawks, que venĂan dominando la divisiĂłn, son ahora los que se muestran menos entonados.
En la NFL puede pasar cualquier cosa, la mayorĂa de partidos se deciden por un suspiro, por un detalle, por una acciĂłn⊠y eso nos deja la competiciĂłn mĂĄs emocionante y divertida que podamos desear.

ÂżSerĂĄ alguien capaz de poner el cascabel al gato de Kansas City?
Los Kansas City Chiefs se han vuelto especialistas en ganar partidos ajustados. De sus siete triunfos en siete partidos, cinco han sido por una anotaciĂłn y los otros dos, por apenas un par. Han hecho de la eficiencia su identidad y hacen siempre lo justo y necesario para ganar. Sin alharacas, sin forzar la mĂĄquina, ejecutan cuando es necesario. ViĂ©ndoles jugar, se tiene la misma sensaciĂłn que en la temporada regular de la pasada temporada: No necesitan âni pretendenâ pasar de segunda marcha, dejando el resto de velocidades para cuando llegue la hora de la verdad.
ÂżCuĂĄl es la diferencia? Que el año pasado se dejaban partidos por el camino y parecĂa no importarles, ademĂĄs. Este año, no estĂĄn dejando nada de carne en el hueso. Lo ganan todo. Y lo consiguen sin que den la sensaciĂłn de acelerar. Tanto es asĂ, que se empieza a mirar con atenciĂłn el calendario restante para hacer cĂĄbalas de dĂłnde podrĂan fallar⊠¿en Buffalo o frente a Texans, quizĂĄs? Muchos pronostican la temporada perfecta, otros la desean y probablemente, a los propios Chiefs es a los que menos les importa. Cuando tengan asegurado el Seed 1 de la Americana, el trabajo estarĂĄ cumplido. Y luego vete tĂș en enero a ganar en Arrowhead.
Lo cierto es que la llegada de DeAndre Hopkins va a beneficiar al ataque, su mera presencia liberĂł mucho a Travis Kelce, que firmĂł su partido mĂĄs productivo de la temporada. Seguramente, Hopkins va tomar muchas de las rutas que estaban pensadas para Rashee Rice y aunque no tenga su capacidad de yardas after catch, su influjo puede ser muy positivo para un ataque y un Patrick Mahomes, cuyos nĂșmeros no son espectaculares, pero que aparecen cuando es necesario, para hacer lo suficiente para sumar todas las victorias. Por cierto, el muchas veces señalado y denostado Jawaan Taylor, tuvo su mejor partido desde que es jugador de los Chiefs y desde el Tackle derecho, borrĂł por completo ni mĂĄs ni menos que a Maxx Crosby, al que no permitiĂł ni una sola presiĂłn al QB en todo el partido. 28 veces se enfrentĂł a Crosby en el partido, 25 de ellas en uno contra uno y sin ayudas⊠y ganĂł en todas y cada una de ellas.
La defensa es la que sĂ carburaba a un nivel extraordinario y ahora, ademĂĄs, llega Josh Uche para ayudar en el Pass Rush en lado opuesto a George Karlaftis. Un arma mĂĄs para un Steve Spagnoulo que estĂĄ interpretando a la perfecciĂłn lo que la actual NFL demanda de una buena defensa: Los recursos necesarios para parar la carrera de manera sostenible, ser capaces de confundir al QB con la presiĂłn y, al mismo tiempo, no conceder jugadas de pase explosivas. Es el mix perfecto para lograr una defensa eficaz.

Bienvenidos a la fiesta, Philadelphia Eagles
Por primera vez en la temporada, pudimos admirar la mejor versiĂłn de los Eagles, que despuĂ©s de mucho sufrimiento para encontrarse a sĂ mismos, jugaron su mejor partido de la temporada en Cincinnati. En este partido todo parece haber hecho 'click' tanto en ataque como en defensa. En lo que tiene que ver con la ofensiva, Jalen Hurts jugĂł su mejor partido en mucho tiempo, tanto pasando como corriendo. VolviĂł a encontrarse cĂłmodo en el pocket âla OL de Eagles borrĂł por completo en Pass Rush de los Bengalsâ recuperĂł el timing, encontrĂł de nuevo opciones sencillas, logrĂł ritmo, empujĂł el balĂłn con mucho acierto en pases de mĂĄs de 10 yardas, destrozĂł la cobertura zonal de los Bengals, estuvo perfecto en los pases a la zona intermedia (5/5 entre 10 y 19 yardas) y lo mĂĄs importante, por fin gestionĂł con acierto el Blitz (4 de 5 cuando le enviaron presiĂłn extra) y a las rutas fuera de los nĂșmeros, que son su especialidad (4/4 para 54 yardas), añadiĂł la que estaba siendo su principal carencia esta temporada: Los pases entre los nĂșmeros, en el centro del campo: En rutas hacia el interior, Hurts sumĂł 6/6 pases completados, para 128 yardas y un touchdown precioso para Devonta Smith. EchĂĄbamos de menos este nivel de Jalen Hurts, que ademĂĄs, sumĂł otros 3 touchdowns de carrera.
Y todo esto sin perder la presencia del que estå siendo la verdadera clave de este ataque, un Saquon Barkley, que volvió a irse por encima de las 100 yardas. Si a esto le añadimos que tanto AJ Brown como Devonta Smith pasaron de las 80 yardas de recepción, los Eagles encontraron un equilibrio ofensivo que les vuelve muy peligrosos.
Lo mejor es que no solo es el ataque el que ha mejorado, la defensa de Fangio parece haber encontrado su ritmo, los defensive backs jĂłvenes âsobre todo Cooper DeJean y Quinyon Mitchellâ estĂĄn transformando esa secundaria, a Nakobe Dean se le ve mĂĄs rĂĄpido y fluido que nunca y el front defensivo va siendo capaz de presionar cada vez mĂĄs a los QBs. Tiene muy buena pinta un equipo de Philadelphia, que hasta hace bien poco estaba hecho un mar de dudas y comienza a encontrarse a sĂ mismo y presenta su candidatura a pelear en la Nacional.
Un triunfo que da aire a los San Francisco 49ers
Los que parece que han vuelto con ganas de pelear son unos 49ers que tenĂan encendidas todas las alarmas y que este domingo por la noche necesitaban ganar para poder respirar y no quedar descolgados. Y no solo ganaron, su imagen fue mucho mejor que la mostrada en las Ășltimas semanas, lo que se reflejĂł principalmente en Brock Purdy. El QB de Niners habĂa estado sufriendo, teniendo que pasar en ventanas muy estrechas y en este partido prĂĄcticamente todos sus lanzamientos fueron a receptores que tenĂan separaciĂłn. George Kittle volviĂł a demostrar que cuando le toca hacer el trabajo sucio, lo asume encantado y cuando su equipo le necesita para marcar la diferencia con su talento, siempre responde a la llamada. Esta fue una de esas ocasiones, 128 yardas en 6 recepciones de 7 pases enviados, 73 yardas after catch y 1 touchdown. AdemĂĄs de eso, Guerendo se destapĂł como una opciĂłn muy Ăștil en el juego de carrera.
Sin embargo, en este partido, las flores hay que dĂĄrselas a un Kyle Shanahan al que le estaba costando tocar la tecla adecuada para su ataque y en este duelo contra los Cowboys, sus ajustes en el descanso fueron los que cambiaron el partido. Dallas estaba enviando muchos efectivos cerca de la lĂnea de scrimmage para anular el juego terrestre de San Francisco y en la primera mitad habĂa conseguido cambiar el paso al ataque local. Tras el paso por los vestuarios, cada vez que Purdy leĂa seis o mĂĄs jugadores cerca del balĂłn, recurrĂa al Play Action y quemaba a la defensa tejana por aire o tirando de sus propias piernas âPurdy sumĂł mĂĄs yardas de carrera que los dos RBs de los Cowboys juntosâ. Eso cambiĂł el partido, los 49ers encontraron la espalda de la defensa de Dallas y tomaron una ventaja, que a pesar de las apreturas finales, les valiĂł la victoria.
Ahora mismo, con 4-4, estĂĄn metidos de lleno en la lucha por la divisiĂłn y, tras el bye que les espera esta prĂłxima jornada, todo apunta a que recuperarĂĄn a Christian McCaffrey, con todo lo que eso supone de mejora para este ataque. El mal momento estĂĄ superado, pero todavĂa queda mucho trabajo para que los 49ers estĂ©n a la altura de los mejores equipos de la Nacional.

Amari Cooper ha convertido a los Bills en uno de los mejores ataques de la NFL
Amari Cooper ha convertido a los Bills en uno de los mejores ataques de la NFL⊠sin tener de momento mucho protagonismo en el mismo. Pero su mera presencia ha dotado a la ofensiva de Buffalo de un balance, de un equilibrio, que les convierte en uno de los ataques mĂĄs peligrosos de toda la liga. Con Cooper en el campo, Khalil Shakir y Keon Coleman salen muy beneficiados: Shakir puede dedicarse a ser una amenaza en el centro del campo y en las yardas after catch, tanto con screens como con rutas hacia el interior, que le convierten en un arma muy Ăștil y muy utilizada por Josh Allen, descargĂĄndolo de responsabilidades que ahora asume Cooper. Algo parecido pasa con Coleman, que juega mucho mĂĄs liberado y no se ve obligado a cumplir exclusivamente el papel de la X que juega por fuera de los nĂșmeros si solo puede ganar en rutas verticales estirando el campo. Ahora cuenta con rutas cruzadas en el nivel intermedio y goza de una libertad que estĂĄ sacando todo su potencial. Y Josh Allen y su talento como pasador puro lo gozan mĂĄs que nunca, porque con esos tres receptores, mĂĄs Kincaid partiendo mĂĄs pegado a la OL y generando desventajas emparejado con LBs, el QB de los Bills tiene un menĂș de recursos mucho mĂĄs completo y versĂĄtil, que estĂĄ complicando mucho a las defensas. Y veremos en dos o tres semanas, cuando Amari Cooper ya domine el Playbook y pueda aportar de verdad y no solo como señuelo.
Si a esto le sumas un juego de carrera que da la sensaciĂłn de hacerlo todo muy fĂĄcil, que cuando James Cook corre con el balĂłn, el primer nivel lo supera sin aparente esfuerzo gracias a las avenidas que abre su OL, estamos, potencialmente, ante uno de los mejores ataques de la NFL, que desde que Cooper estĂĄ en el campo, se ha dado dos festines y ni siquiera a alcanzado su techo. De hecho, la amenaza de juego de carrera estĂĄ beneficiando en un aspecto muy concreto al de pase: Los Bills son, con mucha diferencia, el equipo que mĂĄs estĂĄ produciendo en la vĂa aĂ©rea desde formaciones jumbo, cuando el ataque de Buffalo alinea a seis o mĂĄs jugadores en la OL, estĂĄn consiguiendo generar juego de pase a nivel muy superior a cualquier otro equipo de la NFL.
Cuidado, porque nadie presta atención a los Bills y, con un récord de 6-2 y el resto de los equipos de su división con apenas dos victorias, si la próxima jornada es capaz de superar en Orchard Park a los Dolphins, puede dejar la AFC Este, pråcticamente vista para sentencia en la Semana 9 de esta temporada.
El pronĂłstico del tiempo: Tormentas en Nueva York, Cincinnati y Dallas
La tormenta mĂĄs potente estĂĄ sobre el cielo de Nueva York, con los Jets dejando su temporada prĂĄcticamente acabada. El proyecto llamado a acabar con la maldiciĂłn que tiene al equipo sin jugar Playoffs desde el año 2010, ha fracasado. Cuando pensaban que estaban a un QB de distancia de ser contendientes y buscaron a Aaron Rodgers, la realidad con la que se han dado de bruces es que ahora mismo estĂĄn siendo peores de lo que eran cuando jugaban con Zach Wilson. Con 2 victorias en 8 partidos, la clasificaciĂłn para Playoffs es una quimera y la temporada se puede hacer muy larga como no sean capaces de encontrar algĂșn tipo de reacciĂłn. Perder con los Patriots, que ademĂĄs se quedaron sin Drake Maye despuĂ©s de tan solo un cuarto, pone en evidencia lo perdidos que estĂĄn ahora mismo los neoyorquinos, que en ataque no son capaces de encontrar un Plan B cuando las cosas no funcionan y ahora, ademĂĄs, se les estĂĄ cayendo la defensa a pedazos tras el despido de Robert Saleh.
Intensos chubascos tambiĂ©n en Dallas, donde los Cowboys demuestran que son un equipo absolutamente disfuncional. No son capaces de correr ni de parar la carrera y que su Ășnico argumento ofensivo sea CeeDee Lamb los vuelve terriblemente previsibles. En el ojo de huracĂĄn estĂĄ tambiĂ©n un Dak Prescott, que ni se acerca a su nivel de la pasada temporada y no es capaz de cargar Ă©l solo con el peso de todo el equipo. Su partido en Santa Clara fue horrible.
Llueve tambiĂ©n con fuerza sobre Cincinnati, aunque los Bengals sienten que son capaces de aguantar hasta que pasen los nubarrones y prosperar cuando vuelva a brillar el sol. PrĂĄcticamente su Ășnico argumento para pensar que, con un rĂ©cord de 3-5, su temporada no estĂĄ acabada, es el nivel al que estĂĄ jugando Joe Burrow. Aunque todo lo que estĂĄ a su alrededor no funciona: La defensa es una de las peores de la toda la NFL, su Pass Rush no existe; en ataque no hay juego de carrera al que aferrarse y cuando falta Tee Higgins, el ataque se cae por un barranco. De todos estos equipos en problemas, quizĂĄ los Bengals son el que puede pensar que aĂșn podrĂa rescatar la temporada y aferrarse a una lucha por los puestos de Wild Card bastante barata en la Americana. Pero mucho van a tener que mejorar para alcanzar un objetivo que ahora mismo se ve lejano.

Un Ave MarĂa que vale el Rookie de la Jornada (y de la temporada)
Todo conspira a favor de que Jayden Daniels comience a forzar su leyenda desde muy pronto en su carrera. El nivel al que estĂĄ jugando no solo le convierte en el mejor rookie de lo que llevamos de temporada, sino que hay que nombrar en la conversaciĂłn por el MVP. Esta jornada tenĂa uno de esos duelos marcados en el calendario, pues los Commanders recibĂan a los Bears, lo que significaba poner frente a frente al nĂșmero uno del Draft, Caleb Williams y al nĂșmero dos, el propio Jayden Daniels, que ademĂĄs fue capaz de superar problemas fĂsicos para ser de la partida.
Durante tres cuartos, no hubo color. Daniels jugĂł muy por encima de un errĂĄtico y, en ocasiones perdido, Caleb Williams. El QB de Washington sostuvo a su equipo cuando la buenĂsima defensa de Chicago eliminĂł el juego de carrera de los Commanders y puso todo en sus manos. Jayden Daniels respondiĂł aunque en la Red Zone los capitalinos se atascaron. Eso permitiĂł a Caleb volver al partido y jugar un extraordinario Ășltimo cuarto, en el que respondiĂł cuando mĂĄs presiĂłn tenĂa y permitiĂł un respiro de alivio en la aficiĂłn de los Bears. Tanto que, incluso los de Chicago tuvieron el partido ganado, a pesar de un horrible playcalling de Shane Waldron, con especial menciĂłn a una incomprensible jugada de engaño a una yarda de la end zone, en la que dieron el balĂłn al center suplente, reconvertido en RB y, por supuesto, todo acabĂł en desastre, fumble y balĂłn perdido. ÂżPor quĂ© hacer eso cuando Roschon Johnson es un arma mĂĄs que eficaz en jugada de lĂnea de gol? Si las jugadas de truco de Ben Johnson en Detroit tienen un aspecto quirĂșrgico, Ă©sta de Chicago fue de patio de colegio.
A pesar de eso, gracias a su defensa y al gran Ășltimo cuarto de Caleb, Chicago se puso por delante a segundos del final y los Commanders tuvieron que afrontar una jugada desesperada de Hail Mary para buscar el milagro de la victoria. Y sĂ, el milagro sucediĂł. Y aunque existe un enorme componente de suerte en esta jugada, tambiĂ©n hay una explicaciĂłn para que tuviera Ă©xito: Primero, que los Bears solo dejaran tres jugadores en el Pass Rush en vez de enviar Blitz. Que dejara un espĂa. ÂżUn espĂa para quĂ©, por si Jayden Daniels corrĂa mĂĄs de 50 yardas? No tiene sentido. Y, por Ășltimo, que los siete en cobertura âincluido un Stevenson despistado, burlĂĄndose de la grada cuando ya se habĂa producido el snapâ, atacaran un balĂłn que se habĂa quedado corto y caĂa a dos o tres yardas de la End Zone. IrĂłnicamente, Stevenson, el que estaba riĂ©ndose del pĂșblico, el encargado de hacer el box out a Noah Brown, es quien desvĂa el balĂłn y lo deja flotando en el aire lo suficiente para que caiga plĂĄcidamente en las manos de Noah Brown, solo en la End Zone sin oposiciĂłn. Todo lo hicieron mal en esta jugada los Bears y el resultado fue un touchdown imposible, en el que Jayden Daniels retuvo el balĂłn 12,79 segundos (rĂ©cord de la NFL desde que se registra la estadĂstica) y recorriĂł 40,7 yardas en su scramble, antes de lanzar un Ave MarĂa de 52 yardas, que obtuvo respuesta de los cielos, acabĂł en touchdown y en victoria para los Commanders, que mantienen el liderato de la NFC Este.
*MenciĂłn especial en el apartado de mejores rookies de la jornada a un Bo Nix, que tuvo su mejor partido desde que estĂĄ en la NFL y la victoria no fue solo responsabilidad de la defensa y el juego de carrera de Denver, Nix marcĂł la diferencia y cuatro touchdowns.
La DecepciĂłn de la Jornada: Los Baltimore Ravens
ÂżCĂłmo un equipo que es capaz de jugar tan bien se puede dejar tantos partidos contra rivales teĂłricamente inferiores? El pico de juego de Baltimore este año parece incluso superior al de temporada pasadas, y mira que eso es difĂcil, pero la llegada de Derrick Henry ha elevado el techo del equipo. Cuando los Ravens imponen su plan y su estilo, tienen un aspecto absolutamente imparable. El problema es cuando eso no pasa. Cuando van a remolque y cuando les sacan de su plan, se olvidan de lo que les funciona. Es caer en errores del pasado. Porque Lamar Jackson jugĂł bien pero perdieron. Igual es porque Henry solo tuvo 11 acarreos en todo el partido o quizĂĄ porque los Browns ganaron la batalla en las trincheras⊠pero uno de los equipos que mejor juega de la NFL ya suma tres derrotas.
CapĂtulo aparte merece su defensa. Zack Orr no estĂĄ encontrando la manera de que, aplicando la misma idea y el mismo estilo que McDonald proponĂa la temporada pasada, la unidad funcione al mismo nivel. Hay un asunto que debe preocuparle por encima de todo: el juego aĂ©reo en el centro del campo, donde los Ravens son uno de los peores equipos de la NFL. La defensa de Baltimore se sostiene en su enorme capacidad para detener la carrera del rival, algo clave en la manera de jugar actual en la NFL. Pero con el centro de la lĂnea defensiva y, sobre todo el fantĂĄstico trĂo que forman los LBs Roquan Smith y Trenton Simpson junto al Safety (aunque en realidad es mucho mĂĄs que eso) Kyle Hamilton, muy pendientes de eliminar cualquier superioridad cerca de la lĂnea de scrimmage, su espalda queda muy desprotegida. Cuando Baltimore juega en Nickel y Hamilton estĂĄ a la altura de los LBs, la defensa domina las primeras yardas frente a los ojos del QB, ese territorio es propiedad de Roquan y de Hamilton. Pero mientras el año pasado la cobertura en el centro del campo, era una de las mejores de la liga, este año es de las peores y estĂĄn permitiendo mĂĄs jugadas explosivas entre los nĂșmeros que cualquier otro equipo de la NFL. El centro del campo es el mayor agujero pero no el Ășnico en una secundaria que, ahora mismo, es la peor de la NFL en yardas de pase concedidas (291,4 por partido), touchdowns de pase concedidos (17 en los que llevamos de temporada) y jugadas de pase de 15 o mĂĄs yardas concedidas (40 en estas primeras 8 semanas). Y, esto es una obviedad, si los Ravens pretenden ser campeones, esto es algo que deben corregir con urgencia. Si te pasa esto en Playoffs contra Mahomes, Allen o Stroud estĂĄs muy condicionado.
Asà que, por supuesto, los Ravens no dejan de ser uno de los mejores equipos de la NFL y su techo es tan alto como decir Super Bowl. No obstante, estos defectos, estas fallas en su defensa, deben ser algo de lo que se ocupen si no quieren exponerse a una decepción como la del año pasado en la final de conferencia.

Jugador de Equipos Especiales de la Jornada: Kalif Raymond
No suele ser muy habitual que un equipo anote 52 puntos en un partido cuando suma tan solo 61 yardas totales de pase. De hecho, los Lions este domingo fueron el primer equipo en conseguirlo en era Super Bowl. La explicaciĂłn, ademĂĄs de por los 4 turnovers del ataque de Titans, estĂĄ en la histĂłrica actuaciĂłn de Kalif Raymond en los equipos especiales: RetornĂł 5 punts para 190 yardas y 1 touchdown. Lo que significĂł, ademĂĄs de un retorno de 90 yardas para touchdown, que en cuatro posesiones el ataque de los Lions empezara cerca de la Red Zone (cinco si sumamos el retorno de kick off de Dorsey y cuatro mĂĄs si sumamos los turnovers de los Titans). El ataque de Detroit prĂĄcticamente pudo tomarse el dĂa libre porque en la inmensa mayorĂa de sus drive casi no tenĂa campo que recorrer. Y si en uno de esos drives que empezĂł muy atrĂĄs, Jahmyr Gibbs anotĂł un touchdown de carrera de 70 yardas. Queda claro el dĂa tan plĂĄcido que tuvieron los Lions.
Raymond, por cierto, ex jugador de los Titans, añadiĂł a sus 190 yardas de retorno y un touchdown, otras 14 de recepciĂłn y otro touchdown mĂĄs en un dĂa que difĂcilmente olvidarĂĄ.
MVP de la Jornada: Jameis Winston
Es asombroso cĂłmo un cambio de QB puede cambiar por completo la cara a todo un equipo. Los Cleveland Browns parecieron otros respecto a los que habĂan jugado el resto de partidos de esta temporada y Jameis Winston los liderĂł con un partido digno de MVP de esta semana. Winston firmĂł 334 yardas de pase y 3 touchdowns, con un buen puñado de jugadas explosivas y destrozĂł a los Ravens por el centro del campo y en profundo. Y lo que tiene aĂșn mĂĄs valor, lo hizo ya sin la que era la estrella del equipo, Amari Cooper y sacando lo mejor de Cedric Tillman, que jugĂł su mejor partido en la NFL.
Winston mejorĂł a los Browns en el juego y en lo que no tiene que ver con el juego, liderando un cambio de imagen y de actitud muy llamativo en unos Cleveland Browns, que fueron capaces de superar a uno de los equipos mĂĄs en forma de la NFL, unos Ravens que llegaban con cinco victorias consecutivas.
MNF: Los Steelers estĂĄn listos para algo mĂĄs
Confieso que, por primera vez en varios años, veo a los Steelers capacitados para algo mĂĄs que su perenne estar por encima del 50% pero irse a casa a las primeras de cambio. Pittsburgh no gana un partido de Playoffs desde 2017 y llevan instalados en ese limbo de ser capaces de conseguir rĂ©cords positivos cada año, pero incapaces de competir cuando llega la lucha por el anillo. Esta temporada, especialmente estas dos Ășltimas jornadas con Russell Wilson a los mandos, los Steelers demuestran tener una marcha mĂĄs, una que les lleve mĂĄs lejos esta temporada.
Su defensa sigue rindiendo a un nivel óptimo y anoche volvió a limitar mucho al ataque rival, en este caso al de unos Giants que pudieron mover el balón pero les costó mucho concretar cuando llegaban a la End Zone. Una vez mås TJ Watt apareció en el momento decisivo para protagonizar la jugada clave, en la que firmó un strip sack a Daniel Jones y recuperar él mismo el balón y evitar cualquier opción de los Giants de empatar el partido.
En ataque, con Wilson ha aparecido la fluidez, su capacidad de empujar el balĂłn en profundo y fuera de los nĂșmeros y su precisiĂłn en jugadas explosivas, ha puesto a funcionar al cuerpo de receptores. Van Jefferson tuvo una noche excelente y hasta 8 receptores distintos recibieron pases del veterano QB, aunque de nuevo fue George Pickens el mĂĄs destacado, con una recepciĂłn clave de casi 30 yardas, que precediĂł al field goal que certificĂł la victoria. Ese juego de pase se ha elevado con la presencia de un Wilson, que estĂĄ mostrando su mejor versiĂłn en años y cuya presencia potencia un ataque en el que Najee Harris ha dado tambiĂ©n un salto de calidad y se volviĂł a ir por encima de las 100 yardas, consiguiendo mĂĄs de 6 por intento de carrera.
Este equilibrio en ataque, este salto en agresividad y capacidad de producciĂłn, unido a una defensa que ya habĂa demostrado ser mĂĄs que competente, coloca a los Steelers en el liderato de la siempre difĂcil AFC Norte y les postula como un equipo que, por primera vez en años, tiene la capacidad de avanzar en Playoffs y de poder jugar de tĂș a tĂș ante cualquiera. No se puede descartar a unos Pittsburgh Steelers que ahora tienen algo mĂĄs que su acostumbrada solidez, esta vez tienen algo mĂĄs y pueden llegar mĂĄs lejos de lo que nos tienen acostumbrados los Ășltimos años.





