Muchas veces, para conocer donde estamos, es bueno revisar de dĂłnde venimos. El hecho de la sobrecarga de partidos televisados, de que cada vez haya mĂĄs lesiones particularmente en la defensa y la sobreprotecciĂłn del QB, tiene un origen. Si todo lo ponemos en semanas decisivas de unos inminentes playoffs, tenemos el cĂłctel perfecto. PermĂtame el lector este recorrido.
Si Pete Rozelle, Tex Schramm y Jim Kensil levantaran la cabeza verĂan en lo que se transformĂł el monstruo de la NFL cuya arquitectura del calendario cambiaron a partir de un 15 de enero de 1967... El Super Bowl I, que ganaron los Packers, habĂa atraĂdo a 61.946 espectadores al Coliseo de Los Ăngeles, mucha asistencia, pero unos 30.000 menos que la capacidad del estadio. Rozelle, que creciĂł en el ĂĄrea de Los Ăngeles, estaba decepcionado. En el vuelo de regreso a Nueva York, Pete se dirigiĂł a Jim Kensil, entonces director ejecutivo, y a Weiss para soltar aquella famosa frase "Nunca mĂĄs habrĂĄ un partido de lucha por el Campeonato en el que no se agoten las entradas". Y nunca lo ha habido. SegĂșn Weiss, al comisionado no le gustĂł nunca demasiado el tĂ©rmino "Super Bowl". En los primeros años de Weiss en esas reuniones con el fin de favorecer el mayor acercamiento de pĂșblico, Paul Brown, entonces propietario y entrenador de los Bengals, fue un duro opositor a los cambios propuestos. Pete Rozelle creĂł el ComitĂ© de CompeticiĂłn en 1968, dos años despuĂ©s del anuncio de que la NFL y la AFL se fusionarĂan antes de la temporada de 1970. ReemplazĂł al ComitĂ© Normativo, que se formĂł en 1932 para ayudar a desarrollar las reglas de juego del juego profesional a medida que se alejaba del libro de reglas universitario, que se usaba en los primeros dĂas de la liga. Por aquella Ă©poca, aunque se retirĂł como entrenador, Paul Brown siguiĂł siendo presidente y General Manager de los Bengals y mantuvo su puesto en el ComitĂ© de CompeticiĂłn de la NFL. El comitĂ© estaba presidido por Tex Schramm y, durante gran parte de los años 70, incluyĂł a Brown, Don Shula y Al Davis. La supervisiĂłn del staff estuvo a cargo inicialmente de Jim Kensil y luego, despuĂ©s de que Kensil se fue para convertirse en General Manager de los Jets en 1977, por el nuevo director ejecutivo Don Weiss. El ComitĂ© de CompeticiĂłn operaba en un plano teĂłrico diferente, dividido en partes iguales de: 1) sesiĂłn de tormenta de ideas 2) el ComitĂ© Normativo, y 3) grupo de expertos. Durante los años 70 cambiaron numerosas reglas de las que no voy a enumerar ahora, siempre bajo el lema de Rozzelle: "think league first".
AdemĂĄs de los pequeños cambios en las reglas, Schramm fue el principal arquitecto de los cambios mĂĄs importantes. Pero no todas las ideas nuevas surgieron del ComitĂ© de CompeticiĂłn. Durante el verano de 1976, Jim Kensil pasĂł gran parte de su tiempo libre en la mesa del comedor de su casa en Massapequa, elaborando una serie de grĂĄficos y fĂłrmulas que no terminarĂa hasta el otoño, un modelo para una forma de programar el calendario deportivo completamente nueva. Mientras que anteriormente la liga se habĂa conformado con una fĂłrmula de rotaciĂłn pura (home & home dentro de la divisiĂłn, mĂĄs un ciclo de rivales de conferencia y fuera de conferencia que rotarĂan cada año), Kensil pensĂł mĂĄs allĂĄ, una forma que no sĂłlo aumentarĂa el deseo de la liga para enfrentamientos top que todo el mundo querrĂa ver con las consecuencias econĂłmicas que ello podrĂa traer, sino que avanzarĂa la visiĂłn presentada por primera vez por Bert Bell a finales de los 40. Este fue uno de los cambios mĂĄs importantes en la historia y que tiene su repercusiĂłn en la NFL actual. En lugar de limitarse a jugar contra otros equipos excelentes cuando la rotaciĂłn lo requerĂa, esto es, cuando tocase, el calendario de Kensil preveĂa que los ganadores de divisiĂłn de la liga deberĂan jugar contra todos los demĂĄs ganadores de divisiĂłn. De manera similar, los equipos en cuarto lugar de la liga jugarĂan cinco partidos contra otros que hubieran quedado en cuarto lugar. LlamĂł a su plan "position scheduling" y en un memorando sin fecha dirigido a Rozelle, probablemente escrito a principios de noviembre, Kensil se lo acabĂł remitiendo con una explicaciĂłn detallada de todo lo expuesto. No fue una coincidencia que la idea surgiera en un momento en que la liga se estaba preparando para discutir una nueva ronda de contratos televisivos. No podĂa ser de otra manera.
El 5 de noviembre de 1976, Rozelle enviĂł una carta a Art Modell â propietario de los Browns- y al propietario de los Chargers, Gene Klein, antiguos miembros del ComitĂ© de RadiodifusiĂłn de la NFL, y compartiĂł por primera vez las lĂneas generales del plan de Kensil. Al exponer el problema del actual sistema de programaciĂłn y el nĂșmero limitado de enfrentamientos atractivos, Rozelle escribiĂł: "La mejor soluciĂłn parecerĂa ser 'apilar' el calendario. Esto se lograrĂa enfrentando fuertes contra fuertes y dĂ©biles contra dĂ©biles (basado en clasificaciĂłn del año anterior) para los partidos fuera de divisiĂłn. AsegurarĂa un gran aumento de partidos atractivos para espectador, pero tambiĂ©n nos darĂa una gran probabilidad de carreras divisionales fantĂĄsticas con muchos mĂĄs equipos que permanecerĂĄn en la propia competiciĂłn, luchando por algo durante mĂĄs tiempo".
Esta Ășltima idea es clave. A su vez, se desarrollĂł un fuerte impulso en la liga para pasar de un calendario de temporada regular de catorce a diecisĂ©is partidos, reduciendo el calendario de pretemporada de seis partidos a cuatro. El pensamiento de Rozelle era que, en el caso de que los clubes votaran a favor de partidos 16-4 (Temporada Regular â Postemporada), eso significarĂa, por supuesto, ingresos adicionales por televisiĂłn. Y una de las principales objeciones que se oponĂan a un calendario de temporada regular de 16 partidos, esto es, que los equipos mĂĄs dĂ©biles tenĂan dos partidos mĂĄs para fracasar y las trayectorias de equipos terminaban demasiado pronto, se verĂa solucionada por un calendario asĂ organizado por posiciĂłn, por nivel, todo segĂșn resultados de la temporada anterior.
En las reuniones de primavera de la liga en marzo de 1977, se aprobĂł el calendario de diecisĂ©is partidos, junto con una forma modificada del calendario acumulado, menos severo que el originalmente previsto por Kensil, pero aun asĂ aseguraba mĂĄs enfrentamientos atractivos y ofrecĂa la promesa de partidos mĂĄs competitivos. AdemĂĄs de un calendario cargado y dos semanas adicionales de partidos importantes de la temporada regular, habĂa otro elemento que la liga ofrecerĂa, una adiciĂłn ideada por Don Weiss, quien señalĂł que, en cada una de las tres temporadas anteriores, un equipo con rĂ©cord de 10-4 no habĂa logrado clasificarse a los playoffs, lo que resultaba un tanto injusto. Al agregar un comodĂn (wildcard) a cada conferencia, argumentĂł Weiss, la liga podrĂa sumar un fin de semana adicional de playoffs, recompensar a cada uno de los campeones de divisiĂłn con una semana para que descansen los jugadores y mantener a mĂĄs equipos en la contienda por los puestos de playoffs mĂĄs adelante en la temporada. "La idea de paridad o equilibrio competitivo o como se quiera llamar estĂĄ detrĂĄs de casi todo lo que hablĂł la liga durante los años 60 y 70", dijo Weiss. Para tratar de lograr un mejor equilibrio, mantener a la gente en la lucha por mĂĄs tiempo y cosas asĂ, era lo que se pretendĂa. La combinaciĂłn de todo eso y las divisiones mĂĄs pequeñas y el calendario ideado para hacerlo mĂĄs competitivo y darles a los equipos mĂĄs dĂ©biles una especie de descanso, todo era parte de lo mismo, claro.
Y el resultado final fue hacer que la liga fuera lo mĂĄs competitiva posible. Con todo eso sobre la mesa, Rozelle entrĂł en negociaciones para el prĂłximo contrato de televisiĂłn confiando en que podrĂa lograr un aumento considerable, aunque habĂa mantenido magistralmente las expectativas bajas, señalando los problemas en la industria y la dificultad que estaban teniendo CBS y NBC para competir con ABC cuya programaciĂłn en horario de mĂĄxima audiencia dominaba la televisiĂłn en ese momento. El acuerdo resultante, anunciado en octubre de 1977, sorprendiĂł a todos: un contrato de cuatro años y 576 millones de dĂłlares que el New York Times describirĂa como "el mayor acuerdo en la historia de la televisiĂłn". No se trataba simplemente de que los ingresos anuales por televisiĂłn de cada equipo casi se triplicasen, de poco mĂĄs de 2 millones de dĂłlares a 5,3 millones de dĂłlares. Por primera vez, los equipos de la NFL obtendrĂan mĂĄs ingresos por los derechos de transmisiĂłn de sus partidos que por la venta de entradas de los partidos mismos. Sin embargo, esto fue sĂłlo la mitad del trabajo. Unas semanas despuĂ©s de regresar de su viaje de pesca con Rozelle, Tex Schramm volĂł a Hawaii y a la reuniĂłn agendada por el ComitĂ© de CompeticiĂłn armado con el mandato de iniciar los cambios mĂĄs radicales en una generaciĂłn, todo con el fin de favorecer los ataques y la televisiĂłn.
Y ahora sĂ, estimado lector, la vida televisiva actual se entiende mejor, Âżverdad?. Hagan cĂĄbalas, crucen datos y saquen sus propias conclusiones. Kansas City Chiefs jugarĂĄn en once dĂas, 3 partidos del deporte mĂĄs duro y eso sĂ, con grandes contratos de televisiĂłn. Tantos partidos en poco tiempo tocĂł y/o toca a Lions, Packers, Texans, RavensâŠPero esto ya lleva sucediendo años. Las lesiones y pĂ©rdida de espectĂĄculo ya no importan porque la NFL se ha transformado en un monstruo tan grande que da igual que le falten piezas, hay otras que las sustituyen y esa maquinaria sigue en funcionamiento. Es un gigante que pisa cabezas, hay demasiado gasto que precisa ser financiadoâŠthink league first, recuerden a Rozzelle.

El fin de los finales
Y Chiefs sigue ganando. Da igual como se mire, da igual la diferencia por la que gane, da igual que Mahomes no estĂ© al 100% fĂsicamente, mientras su cabeza estĂ©, la direcciĂłn del juego estĂĄ. El comĂșn de los aficionados lo razona diciendo que el QB de Kansas estĂĄ jugando mal y lo que estĂĄ sacando adelante es puro azar, suerte. Parece que no se ve a Chiefs ni a Mahomes. Kansas puede dejar cerrado el seed 1 de la Conferencia Americana ganando a Steelers. Pero lo importante es que cuando Mahomes lidera ese equipo en el campo, lo hace sabiendo y conociendo la complejidad de las cosas, aĂșn lesionado y con dolor: " Si le pido a mi gente, a mis compañeros que hagan un esfuerzo mĂĄs y juego con dolor, yo soy el primero que lo tengo que hacer". En este partido se dan dos equipos antagĂłnicos en el manejo del tiempo decisivo en los encuentros importantes, de esos de final de campeonato.
Hay quien sabe acabar partidos, y hay quien no sabe. Partidos como este, los Texans tuvieron varios a lo largo del año. Solo pensar en aquel que tuvieron a Detroit contra las cuerdas, da la sensaciĂłn de la bisoñez que padecen, aunque aquel fue mucho peor. DeMeco Ryans lo decĂa al final de partido: "âŠcreo que los chicos lucharon bien, solo nos falta terminar". Como en todos los deportes, el remate final es lo que el talento y experiencia da. No perder en los estertores de los partidos, saber ganar cuando los jugadores estĂĄn cansados y la cabeza vuela a territorios mĂĄs confortables, y por supuesto, hacerlo en partidos importantes, es el santo grial del deporte. Por eso Mahomes estĂĄ en otro ecosistema a cuya puerta llaman Lamar, Allen y Burrow, pero claro, para eso hay que ganar. Con buenos equipos todos ellos, se les pide que lo lleven a la victoria. Nada mĂĄs y nada menos.

Las cuentas de la Nacional
Minnesota
Al terminar la temporada 2023, Vikings contaba con un rĂ©cord global en la NFL de 523â435â11. El mayor rĂ©cord positivo de la liga entre los equipos que no ganaron un Super Bowl. Si hay algo que Minnesota hace y ha hecho es ganar la gran mayorĂa de partidos ganables, como esta temporada. Escuchaba el otro dĂa en una emisora americana, perdone el lector si omito algĂșn dato, que de sus 14 partidos (12-2-0) solo se habĂa enfrentado a 2 rivales con rĂ©cord positivo: Lions con el que perdiĂł; y Houston al que ganĂł. El resto de los 12 partidos se enfrentĂł a equipos con rĂ©cord negativo y 2 con rĂ©cord 0.00 (Packers y Cardinals). Todo esto dice lo mismo, Vikings es un equipo fiable. Lo que tiene que ganar lo gana. Contra Seattle no iba a ser una excepciĂłn. Un equipo paralizado en su evoluciĂłn, con una OL que no abre pasillos, pero sobre todo con falta de juego de ataque que es bueno no confundir con no tener ataque. No existe separaciĂłn por diseño de ruta/concepto abusando de habilidad de sus receptores o de lanzamientos 50/50. Y si ademĂĄs te enfrentas a un equipo con jugadores tan buenos en todo su espectro, como Jefferson, Hockenson, Addison o Aaron Jones, todo se tuerce. Esta era la primera bala de Vikings para asaltar el Seed 1 y la ha salvado. Con la derrota de Eagles lo deja todo en su mano. Queda la siguiente, la de Packers. El prĂłximo domingo recibe a Green Bay y los Cheeseheads se juegan mucho. Es la segunda bala que le queda salvar para jugĂĄrselo todo en la jornada 18 en Detroit y tener esperanzas para buscar ventaja de campo y semana de descanso. Las cuentas son claras, ganar los dos partidos que quedan. Darnold estĂĄ haciendo la temporada de su vida, en un gran equipo. ÂżQuiĂ©n no cree?
Detroit
El partido contra Bears fue mĂĄs un trĂĄmite que otra cosa, pero las cuentas, tras esa derrota de Philly son muy claras: Ganar los 2 partidos. Misma aspiraciĂłn y cuentas que Vikings. Si Minnesota pierde en un divisional muy duro contra Green Bay en esta semana 17, el objetivo es aun mĂĄs claro: Ganar en San Francisco. Le bastarĂa ganar uno de los dos partidos que quedan para ser seed 1 de la Nacional, pero claro, ganando en Santa Clara, casi habrĂĄ dos semanas de Bye para Lions. La semana 18, contra Vikings, serĂa para que entren jugadores recuperados con poco ritmo, descansen titulares, y sin presiĂłn, poder poner a tono al equipo y que no estĂ© 2 semanas completas sin competir. Gibbs estĂĄ al nivel que se esperaba agarrando los mandos del backfield, Amon-Ra en su infinita lĂnea de regularidad y Jameson Williams dando profundidad al equipo con la estabilidad que le da siempre su OL. Su defensa es la gran incĂłgnita. Hacen falta efectivos, no hay mucho pass rush. Chicago lo perdona y es posible que estos niners tambiĂ©n, pero en un divisional o en la lucha por ganar la Conferencia, la ausencia de capacidad de llegar al QB rival se paga muy caro. El ataque deberĂĄ poner, partido tras partido, de treinta puntos en adelante cuando no acercĂĄndose a los cuarenta. Menos, serĂĄ una moneda al aire. Con esto todos ganamos, ver a Ben Johnson desmelenado y a calzĂłn quitado harĂĄ de cada partido de Detroit una ruleta de disparos.
Philadelphia
Presentarse en Landover y estar a un minuto de ganar el partido con Kenny Pickett a los mandos dice mucho de esta plantilla. Es un gran equipo, y pese a quien pese, bien entrenado. Que hay cosas que mejorar es indudable, pero el equipo es lo que muestra partido tras partido. Sus trincheras son su fuerza y las pocas lesiones, lo sostendrĂĄn en Playoffs si todo va normal, aunque curiosamente fue una lesiĂłn la que condicionĂł el partido. Hay mucho talento en esa plantilla. Todos tenemos la sensaciĂłn de que, si Jalen Hurts no hubiera pasado por el protocolo de conmociĂłn, Eagles no hubiera perdido el partido frente a Washington. Otra vez Saquon se puso la capa con 150 yardas y 2 TDs. Pickett hizo lo que pudo y hasta donde supo. El seed 1 ya no depende de Philly y necesita que Lions pierda los dos partidos y que Minnesota haga lo propio contra Packers. DifĂcil.
No quiero dejar de hablar de Jayden Daniels. Un QB rookie que estĂĄ haciendo las cosas de una manera muy por encima de la que se esperaba. Primer rookie en la historia de la NFL en completar 5 touchdowns y 65 yardas de carrera. Desde Rypien en el 91, la Franquicia de Landover no tenĂa un QB que completaba ese nĂșmero de touchdowns. Hay mucho por lo quĂ© sonreĂr en Washington.
Y dejo para el final a Lamar Jackson y Ravens. El QB no necesitó un partido especialmente productivo contra Steelers, pero de verdad, todos aquà nos sentamos delante de la pantalla para ver algunos detalles que nos deja, a cada partido. Solo le falta aquello que dijimos: Dirigir al equipo para ganar, porque plantilla tiene y entrenador también. Ganar es exigible para él. Respecto a la división tiene un calendario mejor que el de Pittsburgh al que le queda Chiefs y Bengals, pero no estå en sus manos.
Pongan la TV, disfruten de lo condensado de las sesiones de NFL, y si la arruga es bella, porqué no una rotura de ACL o Aquiles. Disfruten de lo que queda. Apenas mes y medio. Felices Fiestas.





