El Ășltimo partido de la Semana 5, en Monday Night Football, pondrĂĄ frente a frente a dos equipos que vienen de momentos dispares. Mientras los Rams (2-2) derrotaron a los Philadelphia Eagles tras remontar 10 puntos en el Ășltimo cuarto, los Bills (3-1) perdieron el invicto en casa frente a los New England Patriots.

Los momentos de Stafford y Allen
DespuĂ©s de cuatro semanas disputadas, los dos Ășltimos MVP de la liga en temporada regular siguen demostrando su nivel, aunque sus Ășltimas presentaciones han sido algo errantes.
En la victoria de los Rams sobre los Eagles, algunos pases de Matthew Stafford en tercer down fueron determinantes, en especial sus conexiones con Puka Nacua. Con Nacua, Davante Adams, Tyler Higbee y Kyren Williams como opciones ofensivas, los Rams pueden abrir sus formaciones y darle a Stafford distintas alternativas incluso cuando juega bajo presiĂłn.
Stafford sigue siendo prolĂfico cuando entra en ritmo, superando las 300 yardas en tres partidos consecutivos. Tiene la tercera mayor cantidad de yardas por aire en la liga, con 1.189. Pero tambiĂ©n es cierto que aĂșn estĂĄ encontrando su timing dentro de la ofensiva de los Rams, especialmente en escenarios hostiles como sus visitas a Denver y Philadelphia, donde lanzĂł mĂĄs de 50 pases en cada partido.
Hasta el momento, completa el 61.1% de sus pases, el 11° porcentaje mås bajo entre los QB titulares. Ademås, ha lanzado 6 pases de TD e igual cantidad de intercepciones. Con esas 6 intercepciones, Stafford estå a solo dos del total que registró durante toda la temporada pasada.
Josh Allen tuvo dos grandes partidos para abrir la campaña, con 9 touchdowns. En los dos siguientes juegos, sin embargo, ha enfrentado esquemas mås complejos y sus decisiones han condicionado el desempeño colectivo de los Bills. De hecho, en las semanas 3 y 4, solo logró un pase de touchdown, ademås de tres por tierra, y lanzó sus tres primeras intercepciones.
En la derrota frente a los Patriots, la intercepciĂłn de Allen en el Ășltimo drive llegĂł despuĂ©s de un pase precipitado. El mariscal buscĂł sacarse la presiĂłn e intentĂł encontrar a Josh Palmer, pero terminĂł lanzando un balĂłn bombeado que le dio tiempo a Craig Woodson para anticipar la trayectoria y quedarse con el ovoide.
Kyren Williams y Keon Coleman: dos armas importantes
La utilidad de Kyren Williams en la ofensiva de los Rams es notoria. Por su velocidad y bajo centro de gravedad, puede generar jugadas en campo abierto, ya sea desde su posiciĂłn como corredor o cuando sale en ruta como receptor. Lleva dos partidos consecutivos con al menos 20 toques, alcanzando los 26 frente a los Eagles, su mĂĄxima cantidad en lo que va de temporada. Con 10 recepciones, fue el principal objetivo de Stafford en la Semana 4. Cuando los Rams se formaban con cuatro receptores, Adams y Nacua corrĂan rutas profundas, dejando libre el centro del terreno. En esos espacios, Williams encontraba ventanas para recibir el balĂłn, logrando mover las cadenas y ayudando a prolongar los drives de Los Angeles.
TambiĂ©n hizo daño como running back, logrando dos TD en el Ășltimo cuarto y culminando extensas marchas en las que los Rams absorbieron 10 de los 15 minutos finales. Para este duelo contra Buffalo, podrĂa darse un escenario similar. Las coberturas de los Bills muestran espacios en la zona de linebackers. De hecho, vienen de permitir 26 primeros downs y 405 yardas totales en la Semana 4.
Por su parte, Keon Coleman es la principal opciĂłn de los Bills como wide receiver. Fue el principal objetivo de Allen en el juego ante los Patriots, atrapando 6 de 7 pases que fueron en su direcciĂłn, con 116 yardas y un touchdown anotado en el Ășltimo cuarto.
Suele alinearse para correr rutas profundas, aunque dentro del esquema aparece en diferentes puntos, llegando incluso a realizar motions antes de que el balĂłn sea puesto en juego. En la Semana 4, fue el mĂĄs buscado por aire junto con Khalil Shakir, debido a lo contenidos que estaban Dalton Kincaid y James Cook, quienes apenas lograron tres recepciones en conjunto.
Considerando los blitzes con que los Rams enfrentaron a Jalen Hurts en terceros y cuartos downs, la utilidad de Coleman podrĂa cobrar relevancia si logra generar duelos con espacio para atrapar el balĂłn. Incluso los motions podrĂan ayudar a crear esas situaciones en caso de que Allen enfrente presiĂłn.

Turnovers: una asignatura pendiente
De cara a esta Semana 5, tanto Bills como Rams figuran entre los diez peores equipos de la NFL en el diferencial de balones robados y perdidos. Los Angeles tiene el segundo peor margen, con -5. La ofensiva ha cometido 8 pĂ©rdidas y la defensiva solo ha logrado 3 intercepciones. De todas maneras, esta Ășltima unidad destaca por tener el segundo promedio mĂĄs bajo de yardas permitidas (247.5 por partido) y el dĂ©cimo promedio mĂĄs bajo de puntos en contra (20.8 por partido).
La situación de Buffalo puede ser mås compleja. Cuenta con el décimo peor diferencial, con -2. Los siete balones perdidos por la ofensiva han sido un factor. A esto se suma que la defensiva registra el sexto peor promedio de yardas concedidas (372.3 por partido) y el octavo peor promedio de puntos en contra (26.8 por partido).
En las Ășltimas dos semanas, Matthew Stafford lanzĂł cuatro de sus seis intercepciones y Josh Allen cometiĂł sus tres pĂ©rdidas totales de la temporada. En este duelo de potencias ofensivas, los turnovers podrĂan inclinar la balanza.
En esta edición de Monday Night Football, los Rams buscarån prolongar el impulso conseguido ante los Eagles, mientras que los Bills intentarån reaccionar después de perder su invicto. Todo ocurrirå en SoFi Stadium, que recibirå el próximo Super Bowl LXI, con dos equipos que llegan con aspiraciones importantes, pero también con aspectos por corregir.



