Por sexta temporada consecutiva los Buffalo Bills estĂĄn en la ronda divisional de los playoffs. En las anteriores cinco ocasiones, Josh Allen se batiĂł en un duelo mano a mano contra los otros tres grandes quarterbacks de la Conferencia Americana: Lamar Jackson y Patrick Mahomes por partida doble y Joe Burrow en otro partido. Esta vez, su enfrentamiento contra el quarterback de segundo año Bo Nix no resuena tanto entre los medios. Sin embargo, para Allen puede que sea la prueba mĂĄs difĂcil a la que se haya medido estos años. En su camino hacia el ansiado anillo se topa con una enorme defensa de Denver Broncos, plagada de grandes estrellas que juegan en un esquema que conocen a la perfecciĂłn. El año pasado Buffalo superĂł a Denver en la ronda de wild cards, pero el escenario ahora ha cambiado. El encuentro del sĂĄbado se disputarĂĄ en Colorado, a una milla de altura y con el ensordecedor ruido de unos fans que no ven a su equipo jugar en casa en playoffs desde hace diez años. Sin duda, el quarterback de Buffalo tiene ante sĂ un enorme desafĂo.
Por segunda campaña consecutiva los Broncos han liderado la NFL en sacks, algo que solo habĂa conseguido otro equipo en la era Super Bowl (Pittsburgh de 2017 a 2021). Los 63 sacks del año pasado han sido mejorados hasta los 68 de 2025. Ya hablamos por aquĂ en el mes de octubre del talento natural para llegar al quarterback rival de Nik Bonitto, quien terminĂł nĂșmero uno en el ranking del equipo con catorce capturas. No obstante, Bonitto no es el Ășnico jugador en esa defensa capaz de alcanzar al quarterback. Denver utiliza un frente de cinco hombres, con tres muy grandes en el medio y dos rushers en el exterior muy peligrosos, Bonitto y Jonathon Cooper, autor de otros ocho sacks en la temporada. Por el medio destacan John Franklyn-Myers y, sobre todo, Zach Allen. Desde que llegĂł al equipo hace tres años como agente libre desde Arizona, el tackle ha sido una bendiciĂłn para la defensa de Broncos. Su depĂłsito es inagotable, tiene una agilidad inusual para alguien de su talla, lo que utiliza su entrenador para colocarle en medio de muchos juegos, y a la vez posee una fuerza descomunal. Su bull-rush es una amenaza para los guards rivales como vemos en el siguiente ejemplo del partido ante Green Bay Packers.
Allen ha liderado toda la NFL con 47 golpes al quarterback, algo que ya hizo tambiĂ©n hace un año con otros 40. Para hacernos a la idea del valor de esos datos, J.J. Watt es el Ășnico otro defensor con mĂșltiples campañas de cuarenta o mĂĄs golpes al quarterback. Lo hizo cuatro veces y en tres de esas ocasiones fue galardonado con el premio de jugador defensivo del año.
El coordinador Vance Joseph no se limita a presionar con cuatro hombres y dejar que sus estrellas hagan el trabajo. Utiliza un esquema muy agresivo en el que suele introducir la amenaza de los dos linebackers interiores (Alex Singleton y DreÂŽ Greenlaw) en el rush desde el Gap-A, asĂ como es un maestro en sobrecargar un lado del ataque con mĂșltiples hombres. De esta forma consigue que un cornerback de 1.78m y apenas 83Kg de peso como JaÂŽQuan McMillan firme la nada desdeñable cifra de cuatro sacks. La lĂnea ofensiva de Buffalo no ha rendido al excelso nivel de 2024, sin duda las lesiones han influido, pero llegan al momento mĂĄs importante de la temporada en su mejor momento. El domingo ofreciĂł una gran protecciĂłn ante la peligrosa defensa de Jacksonville Jaguars.
Esa buena protecciĂłn fue culpa tambiĂ©n de nuestro protagonista, Josh Allen. El quarterback estuvo muy certero en todas y cada una de sus decisiones, anticipando los movimientos del oponente para ir siempre un paso por delante. ControlĂł el juego desde la lĂnea de scrimmage y con la pelota en movimiento repartiĂł juego entre sus compañeros al ritmo perfecto. Fue uno de esos encuentros que no dejĂł highlights de Superman como tantas otras veces, pero sin duda puede considerarse como una de sus mejores actuaciones de la temporada. Contra la agresiva defensa de Denver, Allen debe continuar con ese nivel de juego, evitando acciones de hĂ©roe que pueden conducir a un golpe o turnover innecesario. El coordinador ofensivo de Buffalo, Joe Brady, programĂł buenos conceptos de pase a partir de la mayor amenaza que tiene contra las defensas rivales, su juego de carrera. Observad esta acciĂłn de primera y diez en la que los Bills van a ejecutar un play-action con James Cook, el lĂder de la NFL en yardas de carrera este año. Tenemos tres tight ends en el campo, todos en el lado derecho de la formaciĂłn.

El amago en el backfield atrae la atenciĂłn de los defensores del segundo nivel, en azul. Mientras Allen realiza su roll-out hacia la derecha, el tight end Dawson Knox vende una ruta en ese mismo sentido. Su objetivo es conseguir "ensanchar" la posiciĂłn del safety profundo.

Una vez que el safety (en azul en la siguiente imagen) ha abierto caderas, Knox sabe que tiene la ventaja conseguida. El espacio estĂĄ creado para que Allen complete un envĂo explosivo a partir de una situaciĂłn previsible de carrera.

El año pasado los Bills utilizaban de forma predominante un sexto lĂnea ofensivo en su personal, algo que permitiĂł al juego terrestre expandirse. Sin embargo, esto tambiĂ©n es contraproducente para tu juego de pase, que se ve limitado por tener a alguien que salvo en acciones puntuales de engaño no va a salir a recibir. Buffalo arreglĂł esto con la selecciĂłn en el pasado draft de Jackson Hawes, quien bloquea casi como un tackle, pero puede salir a ruta como un compañero mĂĄs.
La agresividad de la defensa de Joseph no se limita a los frentes de presiĂłn. En sus patrones de cobertura suelen predominar las defensas al hombre. El safety Talanoa Hufanga coordina toda la secundaria de forma magistral, se mueve por todo el campo y es capaz de realizar un placaje que cambia la dinĂĄmica del choque en cualquier momento. Su compañero Pat Surtain II es la pieza definitiva para que todo el entramado de los Broncos sea tan magnĂfico. Es un cornerback con una mezcla de talla, agilidad y ball-skills absolutamente Ă©lite. Por algo fue nombrado jugador defensivo del año la pasada temporada. En 2025 no ha tenido la misma producciĂłn, pero simplemente porque los rivales prefieren lanzar a cualquier otro lado que el suyo. En toda la campaña apenas le han buscado en envĂos profundos 18 veces, permitiendo solo tres recepciones y logrando seis pases defendidos y su Ășnica intercepciĂłn. Fue en el choque contra Green Bay Packers, en su duelo ante Christian Watson, uno de los muchos que suele tener al ser emparejado contra los receptores estrella de los rivales. Observad la poca profundidad de los safeties de Denver en esta situaciĂłn de primer down en la que Packers va a jugar play-action.

Solo cuando sabes que tienes la garantĂa de un cornerback como Surtain II puedes permitir a tus safeties actuar tan cerca de la lĂnea de scrimmage. Una vez que Jordan Love se dispone a lanzar, Watson estĂĄ en plena carrera ante un safety que apenas ha iniciado su retroceso.

En condiciones normales esto habrĂa sido un touchdown para Green Bay, pero Surtain II mantiene el paso con Watson y logra una impresionante intercepciĂłn al alcance de poquĂsimos jugadores en la NFL.
Buffalo por tanto debe esperar mucha cobertura individual por parte de Denver, algo que se acentĂșa por las lesiones de Gabe Davis y Tyrell Shavers en la ronda de wild cards. Los Bills apenas tienen tres wide receivers en plantilla, aunque la vuelta de Curtis Samuel deberĂa ser muy bienvenida. Esto nos deja al Ășnico tight end del que no hemos hablado hasta ahora, Dalton Kincaid. El prometedor jugador de tercer año no ha terminado de explotar en la NFL por recurrentes lesiones, pero en este momento es la mejor carta con la que cuenta Josh Allen para batir matchups uno contra uno. Kincaid tiene la velocidad necesaria para superar a un safety y por supuesto un linebacker. El coordinador Joe Brady imagino que buscarĂĄ la manera de aislarle para lograr el mejor emparejamiento posible, como sucediĂł en esta acciĂłn del choque ante Carolina Panthers. Antes del snap Allen pone en motion a su runningback, que va a arrastrar al linebacker que estaba incrustado en la lĂnea. Esto es una alerta absoluta de defensa individual.

En esta defensa los Panthers retrasan su patrĂłn de cobertura hasta que la pelota se pone en marcha. Inician con dos safeties profundos, pero uno de ellos va a bajar a la zona media. Su misiĂłn principal es cortar cualquier ruta cruzada que ponga en peligro el primer down.

La combinaciĂłn de rutas de Buffalo pone a Khalil Shakir (en amarillo) y a Kincaid (en rojo) cruzando sus caminos. La lectura de Allen es clara, el safety que intenta cortar su pase. De forma magistral le va a realizar un Hi-Lo, mirando un momento a Shakir para sacarlo de la ecuaciĂłn y poder lanzar al tight end, que tiene el leverage ganado sobre su defensor.

En el vĂdeo podĂ©is ver la separaciĂłn que gana Kincaid contra Trevon Moehrig, un safety de alto nivel, y lo bien que finaliza la recepciĂłn atrapando la pelota en su punto mĂĄs alto. Acciones asĂ serĂĄn necesarias si Buffalo quiere avanzar hacia una nueva final de conferencia, aunque al mismo tiempo me pregunto si Joseph no utilizarĂĄ a Surtain II sobre Kincaid en downs clave dado que el cuerpo de wide receivers de Bills es poco intimidante.
Josh Allen es un hombre en una misión, darle a la franquicia de Buffalo el primer Super Bowl de su historia. Como cada vez que juega playoffs estå mås enfocado que nunca. La defensa de Denver es una prueba de fuego, para él y para todo el equipo. No se pierdan este apasionante enfrentamiento, el ganador estarå un paso mås cerca de San Francisco el próximo ocho de febrero.





